¡No seas víctima de fraude con tu tarjeta!

Fecha de la publicación: 29.11.2018

¡No seas víctima de fraude con tu tarjeta!

En el año 2017, el 0,2% de las operaciones con tarjeta fueron transacciones fraudulentas, lo que representa más de 500.000 de operaciones que supusieron un importe de 40.000.000 de euros. Aunque el porcentaje de las tarjetas de crédito y débito afectadas por operaciones fraudulentas no es muy alto, hay que tener en cuenta una serie de precauciones para evitar que seas uno de los afectados en cada caso.

¿Conoces los fraudes más comunes con las tarjetas?

De hecho, no existe una lista definitiva de los tipos de fraude de los que puedes ser víctima. Sin embargo, sí se pueden denominar los más frecuentes:

Phishing & Pharming

Entre los más comunes fraudes en el “mundo online” pertenecen robos de datos personales y datos de la tarjeta a través de internet. El “phising” suele producirse a través de correo electrónico cuando los estafadores se presentan como entidades bancarias fiables para robar tu información personal y financiera. Otra técnica estafadora, el “pharming”, consiste en dirigirte a una página bancaria falsa y hacerte ingresar los datos de tu tarjeta mediante un engaño, por ejemplo revalidación de tu plástico para que no sea bloqueado.

Nunca hagas clic en enlaces en los que debas dar información personal o financiera y no cedas tus datos a través de correo electrónico, llamada telefónica, mensaje de texto, o formularios dudosos.

Compras inseguras online

Otro riesgo en el mundo de internet representan las compras online, reservas de vuelos o compras de ropa, realizadas en los sitios web sospechosos que piden tus datos personales y datos de tu tarjeta.

Las tarjetas bancarias incorporan, de forma obligatoria, seguros de protección de compras. No obstante, debes extremar las precauciones en todas tus compras. Comprueba la seguridad de la página. Puedes confirmarla por el candado verde que aparece al lado de la dirección web tanto como verificar si esta empieza por “https”. También puedes comprobar la fiabilidad de una página o tienda online buscando experiencias de otros usuarios en internet.

Skimming

El “skimming” consiste en copiar los datos de tu tarjeta a través de dispositivos adicionales instalados en los cajeros. Se pone un lector de banda en ATM, acompañado de un teclado falso o una cámara para espiar tu código PIN.

En este caso debes asegurarte de que el cajero no ha sido manipulado. Mira que el teclado y el lector de pantalla sean los originales, ya que es un técnica más utilizada para robar datos. También recuerda tapar tu número secreto cuando lo introduces en el teclado.

Tarjeta clonada

Se puede hacer copia de la banda magnética con un lector cuando pierdes de vista tu tarjeta, por ejemplo al darla en una tienda o un restaurante. Cuando se copia la banda magnética, el estafador puede hacer compras rápidamente en varios comercios o ir a otro cajero para sacar el máximo dinero posible, según tu límite. Algo parecido es cuando los comerciantes, tras pasar la tarjeta por el dispositivo con el que se realiza el pago, almacenan tu información para cargarte compras no realizadas.

Nunca pierdas de vista tu tarjeta cuando vayas a realizar un pago. Para evitar que esta sea clonada, revisa también los cajeros en los que la insertes. Cuando no estás seguro de su legalidad, puedes probar a meter un código incorrecto. Si lo acepta, se trata de un dispositivo falso.

Otras recomendaciones

Modifica periódicamente las claves de tu tarjeta y revisar con frecuencia el saldo del que dispones. Si te han cargado algún cobro que no hayas realizado, ponte en contacto con tu banco lo antes posible. Si has perdido o te han robado tu tarjeta de crédito o débito, debes bloquearla para prohibir realizar operaciones con ella.