Tipos de préstamos bancarios

author Patricia García Beneytez Fecha de la publicación: 08.12.2020
Tipos de préstamos bancarios

En la actualidad, existen diferentes tipos de préstamos, los cuales es importante conocer antes de solicitarlos. Los más comunes son los préstamos personales, ofrecidos por cada vez más entidades, y los préstamos hipotecarios.

Un préstamo bancario es un producto financiero a disposición de los clientes por el cual la entidad financiera (prestamista) cede al prestatario una cantidad de dinero previamente pactada. Así, el prestatario se compromete a devolver dicha cantidad prestada más los intereses generados en la fecha de vencimiento.

La devolución del capital del préstamo más los intereses suele devolverse de manera periódica, según el plazo de vencimiento contratado a la entidad.

Clasificación de los tipos de préstamos

Los préstamos ofrecidos por cada vez más entidades financieras pueden clasificarse de la siguiente manera:

Préstamos personales

Los préstamos personales son aquellos que se solicitan para cubrir un determinado gasto que se avecina y al que nos resulta difícil hacer frente sin disponer de un dinero extra. Por ejemplo, hay quien solicitará un préstamo personal a una entidad financiera para pagar facturas atrasadas, la reparación de un electrodoméstico, estudios, o incluso una boda.

Otro ejemplo de préstamos personales son los denominados préstamos al consumo, que son ofrecidos directamente por ciertos establecimientos para que el cliente puede acceder a la compra de un determinado bien, como puede ser un vehículo, un ordenador o cualquier otro tipo de bien mueble. Este tipo de préstamos son gestionados directamente por los establecimientos que venden los productos, actuando como intermediarios entre la entidad financiera que proporciona el préstamo y los clientes, que no necesitan realizar ningún trámite adicional con el banco.

En definitiva, los préstamos personales son productos a nuestro alcance que podemos solicitar siempre y cuando cumplamos con las condiciones requeridas por la entidad con la que lo vayamos a contratar. No obstante, se recomienda no recurrir a ningún tipo de préstamo o crédito personal si puede evitarse, ya que recordemos que la cesión de dinero conlleva la generación de unos intereses que hay que pagar.

Préstamos hipotecarios

Los préstamos hipotecarios son aquellos destinados a financiar la compra de una vivienda.

Así, la principal diferencia entre un préstamo hipotecario y uno personal es que el primero implica mayores cuantías de dinero, además de una garantía real para el banco. Esto significa que, si el cliente no puede hacer frente a la devolución de la hipoteca, la entidad podría quedarse con el inmueble para resarcirse de la deuda que el prestatario no ha podido pagar.

Por el contrario, los intereses de los préstamos hipotecarios son mucho menores que los de los préstamos personales.

Los avales en los préstamos bancarios

Es importante recordar que los préstamos bancarios pueden contar, o no, con un aval. Esto es, una persona distinta a la que solicita el préstamo, el avalista, que se compromete a cumplir con las obligaciones económicas del prestatario si éste no puede hacer frente a los pagos del préstamo. De este modo, contar con un avalista a la hora de solicitar un préstamo supone una forma de garantizar a la entidad la devolución de la cuantía prestada. De hecho, en ciertas ocasiones el banco no facilitará el préstamo al cliente si este no cuenta con ninguna persona que le avale.

Por su parte, para poder ser avalista hay que cumplir con una serie de requisitos, económicos fundamentalmente, como es tener solvencia y contar con ingresos estables.

¿A qué entidades podemos recurrir para solicitar un préstamo?

Hoy en día, no solo los bancos tradicionales ofrecen préstamos y créditos a los clientes, sino que con el avance de las tecnologías Fintech cada vez son más las entidades que surgen para ofrecer préstamos.

En concreto, uno de los productos que ha conseguido un gran posicionamiento en el mercado online son los préstamos rápidos. Este tipo de préstamos se caracterizan por su inmediatez y escaso papeleo a presentar por parte del prestatario. Eso sí, la cuantía del dinero prestado es pequeña, ya que no suele sobrepasar los 1.000 €.

En definitiva, es importante conocer los diferentes tipos de préstamos que existen por si en alguna ocasión tenemos que hacer uso de ellos. También es fundamental que antes de solicitar un préstamo nos aseguremos de que podremos pagar la deuda en el plazo acordado con la entidad. Si no, incurriremos en intereses adicionales que irán aumentando la cuantía que debemos, siendo cada vez más difícil cumplir con nuestras obligaciones financieras y salir de dicha situación deudora.

author

Autor del artículo:

Patricia García Beneytez

Patricia es Graduada en Economía por la UNED. Ha residido en Irlanda desde 2013 a 2020, donde ha trabajado en empresas financieras.