Reunifica tus préstamos para que puedas respirar

Fecha de la publicación: 25.10.2018

Reunifica tus préstamos para que puedas respirar

Cuando afrontas reembolso de distintos préstamos o créditos contratados, sean las deudas de tus tarjetas de crédito o las de unos préstamos rápidos con un elevado tipo de interés, la suma de todas las mensualidades puede representar un alto porcentaje de tus ingresos mensuales. Esta situación puede llegar a ser muy estresante, dejándote poco margen para afrontar el resto de gastos de cada mes. Si estás en esta situación y ves que no estás capaz de hacer frente a todas las cuotas que tienes que pagar cada mes, una de las opciones para solucionar este problema sin caer en impago es reunificar tus préstamos y créditos existentes.

¿Qué ventajas tienes al reunificar tus préstamos?

Hablando de la reunificación (o consolidación) de préstamos, se trata de una operación financiera que consiste en cancelar anticipadamente todos tus préstamos existentes y contratar uno solo, con un tipo de interés más bajo y el plazo de reembolso más largo. Es decir, reunificando tus préstamos tendrás la posibilidad de reducir lo que pagas cada mes alargando el plazo y reduciendo el tipo de interés medio. Además, con un solo préstamo tendrás mejor control sobre el reembolso.

Tipos de préstamos para reunificar las deudas

La consolidación de deudas puede ser una solución perfecta en algunas situaciones, no obstante, dependiendo de tu situación en particular encontrarás las opciones que tienes para realizar la reunificación:

Préstamos y créditos personales

Las opciones más habituales son pedir un nuevo préstamo personal o ampliar el existente, realizando la consolidación sin garantía hipotecaria. Reunificar tus deudas sin hipoteca puedes hacer mediante un préstamo personal que los unifique. La posibilidad de solicitar la reunificación tienen tanto los empleados, como los autónomos y los pensionistas. Sin embargo, las ventajas resultan inferiores y los importes suelen ser reducidos, puesto que no existe una garantía que pueda garantizar el reembolso a la entidad que concede la financiación.

Préstamos con ASNEF

Las personas que tienen más difícil acceder a los productos mencionados anteriormente son las que figuran en la lista de morosos de ASNEF o RAI. Si estás inscrito en un fichero de morosos se te cierran muchas puertas, ya que los bancos no aceptan financiar a personas que aparecen en estas listas. Es necesario dirigirse a una entidad financiera de crédito, sin embargo, estas suelen imponer unas condiciones más duras para los morosos. A veces, si tu situación llega a ser demasiado complicada, incluso tendrás que recurrir a asesores profesionales.

Préstamos con garantía hipotecaria

Una opción para reunificar tus préstamos estando en ASNEF es contratar un préstamo con garantía hipotecaria. En este caso necesitarás disponer de algún inmueble en tu propiedad, libre de cargas, que servirá de garantía de pago, lo que significa que, si no reembolsas tu préstamo para reunificar deudas, podrás perder la casa puesta como garantía. Los préstamos con garantía hipotecaria ofrecen importes significativos a reembolsar en un plazo largo, sino conllevan un riesgo de perder la propiedad puesta como garantía.

Coste de la reunificación

En todos casos, es necesario tener siempre presente que con la reunificación de tus deudas existentes incrementa la deuda final, aunque el pago mensual sea más cómodo. Consolidar las deudas significa cancelar todos los préstamos actualmente contratados y pedir uno solo, cuyo importe sea igual a la suma de todos los préstamos anteriores y con un plazo de amortización más largo. Por lo que aumenta la suma de los intereses que tendrás que pagar, más otros costes adicionales, comisiones o penalizaciones por cancelaciones anticipadas, comisiones por la apertura del préstamo nuevo, etc. Entonces, reunificar tus préstamos te permite respirar y hacer frente a tus deudas pagando una sola cuota mensual reducida, sino en total pagarás más.