¿Qué es y para qué sirve la CIRBE?

Fecha de la publicación: 23.08.2018

¿Qué es y para qué sirve la CIRBE?

La abreviatura CIRBE se refiere a la “Central de Información de Riesgos del Banco de España”. Se trata de un instrumento para las entidades financieras, cuando estas necesitan conocer la situación de endeudamiento de sus clientes. Además, funciona como una herramienta que le sirve al Banco de España para el control de las entidades financieras. Es una base de datos, actualizada de manera mensual, con la información que las propias entidades están obligadas a aportar al Banco de España y contiene todos los préstamos, créditos, avales y riesgos que asumen las entidades financieras con sus clientes, tanto personas físicas como jurídicas.

¿Quién aparece en la CIRBE?

Los clientes de un banco o una financiera que no han contratado ningún préstamo o crédito, ni han firmado una garantía o aval, no aparecen registrados en la CIRBE. No obstante, todos los clientes que tengan un préstamo, crédito o tarjeta de crédito por un importe superior a un límite establecido (6.000 euros) en una misma entidad figurarán en dicha base de datos.

¿En qué se diferencia la CIRBE de los ficheros de morosos?

La CIRBE no es un registro de morosos. Es decir, no permite saber si el cliente ha asumido los pagos de las cuotas o no. Sin embargo, las entidades pueden comparar los datos con otros registros como el ASNEF para darse una visión sobre el nivel de endeudamiento del cliente, ya que cada préstamo o crédito tiene una clave de su situación que informa si se encuentra en estado normal, con demora superior a tres meses en los pagos o si el préstamo está marcado como incobrable o inmerso en reclamación judicial.

La importancia de la CIRBE

En primer lugar, la base de datos de CIRBE es muy importante para el Banco de España, para elaborar sus estudios estadísticos sobre el sector financiero y sobre la marcha económica del país. Además, le permite ejercer su labor principal de supervisión y control del sistema financiero.

En segundo lugar, la CIRBE también es muy importante para las entidades bancarias y financieras. Cuando un cliente solicita un préstamo o una línea de crédito, la entidad acude a la información de CIRBE para comprobar cuál es el riesgo global de impago de dicho cliente. Más allá de su capacidad de pago o de la estabilidad de su empleo, el riesgo de esta persona viene determinado por las deudas que ya tiene contraídas.

Por lo tanto, la CIRBE es una herramienta fundamental para que las entidades financieras puedan conocer la capacidad de endeudamiento que tiene una persona y así poder valorar y decidir si es posible concederle dinero prestado.

¿Quién puede acceder a la información?

El carácter público de la CIRBE significa que todas las entidades tienen que anotar en esta base de datos el estado de todos los riesgos que tienen contraídos con sus clientes y actualizar la información mensualmente. Al mismo tiempo, estos datos son confidenciales porque no se pueden consultar y acceder libremente.

Cuando un cliente pide un préstamo o crédito a una entidad, esta no necesita una autorización del cliente para consultar sus datos en la CIRBE. Sin embargo, debe informarle por escrito del derecho de la entidad a acceder dichos datos.

Cualquier persona física puede acceder a la información que la CIRBE tiene sobre ella. El acceso es gratuito y se puede ejercer de las siguientes formas:

  • en persona en una sucursal del Banco de España, identificándose con DNI o pasaporte
  • por carta al Centro de Información de Riesgos, adjuntando fotocopia del documento de identificación
  • través de la Oficina Virtual, usando firma digital o DNI electrónico

Además, si la información que encuentra es errónea o está desactualizada, puede solicitar su rectificación. También tiene derecho a conocer qué entidades financieras han accedido a su ficha de riesgos durante los últimos seis meses.