Préstamos y créditos sin trabajar por cuenta ajena

Fecha de la publicación: 07.02.2018

Afortunadamente, no es inevitable disponer de una nómina para pedir financiación, gracias a la gran variedad de ofertas flexibles en el mercado financiero actual. No obstante, siempre tienes que demostrar de una manera que seas capaz reembolsar el préstamo solicitado dentro del plazo establecido. Las garantías exigidas o ingresos válidos aparte de la nómina dependen, en primer lugar, de cuánto dinero necesitas. En general, puedes optar a tres distintos tipos de financiación disponible sin nómina:

Micro financiación urgente

Los microcréditos y mini préstamos rápidos online que ofrecen cantidades pequeñas de dinero con un plazo de devolución máximo de un mes. Las entidades financieras que ofrecen este tipo de financiación urgente no exigen que demuestres nómina y, a veces, ni otro tipo de ingresos periódicos. Sin embargo, queda muy recomendable disponer de algunos, para que puedas hacer frente a la devolución de tu mini préstamo rápido sin complicaciones. Antes de pedir dinero urgente, considera bien tu capacidad de devolver el dinero prestado más los intereses y honorarios.

Préstamos que aceptan ingresos alternativos

Conseguir un importe más elevado para financiar un gasto de mayor envergadura es posible también, pero en este caso ya es inevitable disponer de algún tipo de ingreso para garantizar el reembolso. No debe ser necesariamente la nómina, sino cualquier ingreso que cumple con esos tres criterios indiscutibles:

Regularidad

Eso quiere decir que es necesario que los ingresos sean periódicos, recibidos de manera regular y durante un tiempo prolongado. Ingresos puntuales (de una sola vez) no se consideran válidos aunque sea una cantidad elevada.

Demostrabilidad

Para que sean válidos tus ingresos alternativos a la nómina, es también necesario que puedas demostrarles mediante un justificante. Hay personas que tienen un ingreso, sino al no declararlo no es válido para las financieras.

Suficiencia

El último criterio exige que los ingresos sean suficientes para que puedas afrontar a la devolución y el coste de la financiación sin poner en peligro tu situación económica. La suficiencia de tus ingresos depende del importe y plazo del préstamo solicitado.

Si tu ingreso cumple con estos requisitos básicos, no importa su tipo. Pueden ser por ejemplo ingresos autónomos, pensión pública, prestación en desempleo, renta que cobras por alquilar tu piso, o aún una beca pagada periódicamente. Depende del tipo de préstamo y sus parámetros.

Préstamos disponibles con garantías

Si no dispones de los ingresos periódicos, demostrables y suficientes, o si necesitas pedir más dinero que puedes garantizar con tus ingresos alternativos, la tercera opción para conseguir financiación son los préstamos con garantía. En este tipo de los préstamos se ofrecen importes elevados para proyectos costosos, sin exigir la nómina ni otro tipo de ingreso y su domiciliación en la cuenta del prestamista. Para garantizar la devolución de este tipo de créditos se pide empeñar un bien como garantía o aval. El valor de garantía necesario para ser válido depende del importe solicitado. Las cantidades más grandes puedes conseguir con garantía hipotecaria, es decir, empeñando un inmueble. Sin embargo, siempre ten en cuenta el riesgo de la pérdida de tu vivienda (u otro bien puesto como garantía).