Préstamos y créditos en la Declaración de la Renta

Fecha de la publicación: 04.04.2019

Préstamos y créditos en la Declaración de la Renta

A partir de abril se abrirá el plazo para realizar la Declaración de la Renta sobre el ejercicio del año 2018, es decir, debes entregar un documento a la Agencia Tributaria donde se especificarán todos tus ingresos y tu patrimonio dentro del año fiscal. A la hora de hacer la declaración, mucha gente tiene dudas acerca de si debe declarar o no un crédito o préstamo personal, tanto como busca información acerca de los gastos que pueda deducir para disminuir el pago del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

Clasificación general de los préstamos y créditos

En general, los préstamos y créditos son operaciones donde una entidad financiera pone a tu disposición una determinada cantidad de dinero con la obligación de devolver el dinero (más unos intereses determinados) en un plazo pactado en el contrato. La devolución del dinero podrá realizarse en uno (préstamos) o varios pagos (créditos).

Préstamos y créditos personales

En general se trata de cantidades pequeñas que se usan para financiar necesidades concretas en un momento determinado, sean unos gastos inesperados, un viaje o vacaciones, una boda, etc.

Préstamos y créditos al consumo

Este tipo de préstamos es muy parecido a los préstamos personales, sino suelen utilizarse para financiar bienes de consumo duradero como, por ejemplo, un coche, electrodomésticos, etc.

Créditos hipotecarios

Permiten disponer de una cantidad más elevada que los anteriores para la compra o rehabilitación de una vivienda u otro inmueble, con un plazo de amortización más largo. Para conceder un préstamo hipotecario, las entidades exigen más requisitos y garantías que en el caso de los préstamos personales.

¿Es necesario declarar un préstamo personal?

Una de las preguntas más frecuentes es si deben declararse los préstamos personales en la Declaración de la Renta. Cuando se firma un préstamo o crédito, la entidad financiera deposita en la cuenta del solicitante una cantidad de dinero y el solicitante se compromete a devolver este capital prestado (más los intereses) en un plazo determinado. Es decir, los préstamos personales no aumentan tu capital y, por lo tanto, no se consideran como un ingreso. Así, la respuesta es no. No es necesario declarar los préstamos y créditos personales en la Declaración de la Renta.

¿Se pueden desgravar los préstamos y créditos?

Como hemos explicado, los préstamos y créditos no generan ningún rendimiento, no aumentan tu capital y, por lo tanto, tampoco se tienen en cuenta en la Declaración de la Renta. Así, desgravar los gastos de un préstamo o crédito no es posible en la mayoría de casos. No obstante, existe una excepción en caso de las hipotecas o préstamos personales destinados a la reforma de la vivienda.

Sin embargo, la deducción fiscal por reformas en el hogar, entendida como rendimientos del capital inmobiliario se suprimió a partir de enero de 2013, fecha en la que desaparecieron todas las deducciones relativas a la vivienda. Entonces, si habías firmado un préstamo hipotecario antes del 1 de enero de 2013, día en que entró en vigor la nueva ley, sí que podrás contar con una bonificación a la hora de realizar la Declaración de la Renta. En concreto, podrás recuperar hasta el 15% del capital gastado, tanto por compra como por rehabilitación, con un máximo de 9 040 euros.

En todos casos, no olvides revisar la normativa vigente a la hora de hacer tu declaración y si tienes alguna duda, puedes dirigirse a una oficina de la Agencia Tributaria o puedes recurrir a un asesor legal.