Préstamos con dos titulares

author Patricia García Beneytez Fecha de la publicación: 18.07.2021
Préstamos con dos titulares

Solicitar financiación con dos titulares conlleva algunas ventajas para los clientes, como poder solicitar una mayor cantidad de dinero y disminuir el plazo de devolución del préstamo.

A la hora de solicitar financiación, es muy común que las parejas opten por aunar esfuerzos y ser ambos titulares de la operación de crédito. De este modo, podrán solicitar una mayor cantidad de dinero que si solicitasen el préstamo de manera individual.

Sin embargo, es conveniente entender en qué circunstancias es recomendable solicitar un préstamo con dos titulares y en cuáles no. ¡Continúa leyendo para informarte de todo!

Titular y cotitular, ¿es lo mismo?

Se denomina titular de una cuenta al propietario de los fondos depositados o, en el contexto de un préstamo, al deudor de la operación. A esta figura también se le conoce como cotitular, de modo que ambos términos son sinónimos.

A su vez, una cuenta o préstamo bancario puede tener más de un titular o cotitular. Por ejemplo, en el caso de cotitulares en un préstamo bancario ambos tienen la misma responsabilidad sobre la operación de deuda. Lo mismo ocurre en las cuentas bancarias, solo que en ese caso podemos elegir el tipo de responsabilidad de cada cotitular según escojamos titularidad solidaria o mancomunada.

Ventajas de solicitar un préstamo en pareja

Cuando solicitamos financiación a una entidad, esta analiza la viabilidad del préstamo antes de validar o rechazar la operación. Es decir, estudiarán la solvencia económica del cliente, su historial crediticio, etc.

Por ello, el hecho de realizar la solicitud con dos titulares resultará bastante atractivo para el banco, ya que cuenta con dos deudores a los que poder reclamar la deuda por igual. Así, si alguno no puede hacer frente a las cuotas, podrá reclamárselo al segundo.

Además, ¿cuáles son las ventajas de solicitar un préstamo con dos titulares desde el punto de vista del cliente?

  1. Posibilidad de solicitar una mayor cantidad de dinero, sobre todo en el caso de una hipoteca. Esto es debido a que, para el banco, no es lo mismo contar con un solo titular al que poder reclamar la deuda, que contar con dos cotitulares con ingresos estables y capacidad de pago. Por tanto, los clientes tendrán la posibilidad de solicitar una mayor cantidad de financiación, y de que sea aprobada.
  2. Mayores posibilidades de conseguir la financiación solicitada, exactamente por el motivo expuesto anteriormente.
  3. Menores intereses al poder pagar una cuota más alta y, por tanto, tener un plazo de devolución más reducido. Veamos esto con un ejemplo concreto:
  Caso 1 Caso 2
Cantidad 30.000 € 30.000 €
Tipo de interés 7,50 % 7,50 %
Plazo 36 meses 60 meses
Cuota mensual 933 € 601 €
Cantidad total devuelta 33.588 € 36.060 €

Como vemos en el ejemplo, para la misma cantidad solicitada y el mismo tipo de interés aplicable, si elegimos un plazo de devolución más corto (36 meses), la cuota mensual a pagar será más alta pero, al final del periodo, la cantidad total devuelta por la financiación recibida es inferior. Eso significa que a menor plazo de devolución, menores intereses pagamos.

Desventajas de préstamos compartidos

La principal desventaja de solicitar un préstamo con dos titulares ocurre en casos de separación o divorcio, ya que para el banco seguirá habiendo dos cotitulares con independencia de la situación sentimental de estos.

Sin embargo, para la pareja, los dos o al menos uno de los dos seguirá pagando la cuota de un préstamo con el que financió un bien del que ya no disfrutará. Por ejemplo, una vivienda o un coche.

Entonces, ¿qué hacer en estos casos? Exponemos a continuación algunos consejos, pero no sin antes dejar claro que al banco hay que devolverle su dinero, es decir, hay que cumplir con la obligación de pago:

  • Amortizar el préstamo en su totalidad para quitárselo de en medio: esta opción es la ideal, pero no siempre es posible por falta de liquidez. Es por ello que otra alternativa sería vender el bien mueble o inmueble para poder devolver la cantidad del préstamo al banco.
  • Cambiar la titularidad del contrato de crédito: esta alternativa deberá ser analizada por el banco, que se encargará nuevamente de estudiar la solvencia económica de la parte que se quedaría con el préstamo.
  • Crear una cuenta conjunta y seguir como hasta ahora: se trata de una opción arriesgada, ya que ambos deben continuar con el compromiso de abonar su parte a una cuenta conjunta que sirva para ir pagando las cuotas del préstamo establecidas.

Fuentes: La Vanguardia, fotocasa

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Autor del artículo:

Patricia García Beneytez

Patricia es Graduada en Economía por la UNED. Ha residido en Irlanda desde 2013 a 2020, donde ha trabajado en empresas financieras.