Préstamos personales con avalista

Fecha de la publicación: 17.01.2019

Préstamos personales con avalista

¿Necesitas dinero, pero tuya situación económica no te permite conseguir la financiación, sea por falta de ingresos regulares, deudas activas con terceros o inscripción en un fichero de morosos tipo ASNEF? Una de las opciones más efectivas que tienes para obtener un préstamo o crédito es contar con un aval o avalista. El aval puede ayudarte para que tu solicitud de préstamo sea aceptada, ya que la devolución del préstamo está garantizada, sea por una persona (avalista) o por un bien puesto como garantía.

¿Cómo funcionan los préstamos avalados?

Los préstamos con aval son aquellos en los que el solicitante (prestatario), cede al prestamista una garantía de pago, para que en caso de no cumplir con la obligación de pagar la deuda, el prestamista se quede con ésta. De esta manera el prestamista asume menos riesgo y tiene la seguridad de que el préstamo quedará pagado, ya sea con las cuotas o mediante la garantía.

Existen diferentes tipos de los préstamos con aval y cada uno tiene unas características diferentes. De hecho, todos los préstamos y créditos siempre están garantizados. Los mini préstamos y créditos rápidos online son avalados con tus ingresos futuros. En una hipoteca, la propiedad en cuestión es la propia garantía para el banco. O puedes obtener un préstamo por tu coche, donde tu vehículo funciona como aval. El prestamista se queda con la titularidad de tu vehículo y tú puedes seguir conduciéndolo. Una vez pagada la deuda, el coche pasará a ser otra vez de tu propiedad.

Últimamente, aumentan las entidades que ofrecen préstamos personales con avalista. Este tipo de créditos todavía representan una parte pequeña del total de préstamos que se conceden en España, sin embargo, son cada vez más habituales.

Préstamos con avalista

En este tipo de préstamos avalados, hay una tercera persona a parte del prestatario y el prestamista - el avalista. Éste funciona como garantía de pago del prestatario, comprometiéndose que en caso de que éste no pueda asumir el pago, el aval deberá hacerse cargo. Al ser respaldado por otra persona, eso te permite obtener financiación aunque no tengas ni ingresos regulares ni buen historial crediticio, incluso si estás inscrito en una lista de morosidad.

Proceso de solicitud

La solicitud de un préstamo con avalista no es muy diferente de la de otros tipos de préstamos. Primero, debes ponerte en contacto con el prestamista correspondiente e indicarle cuánto dinero necesitas y en cuánto tiempo lo piensas devolver. Una vez que lo hayas hecho, te envían un enlace para tu avalista para que complete su parte de la solicitud. Si el avalista será aceptado por el prestamista, éste transferirá el dinero a su cuenta bancaria.

Requisitos para ser avalista

Para ser avalista el prestamista exigirá cumplir con una serie de requisitos relacionados con la situación económica y personal de la persona que actuará como aval. En general, los más importantes son: solvencia económica y patrimonial, que le permite al avalista asumir la deuda en caso de impago, buen historial crediticio e ingresos estables, suficientes y demostrables.

Al ser avalado, conseguir financiación sale más fácil y conlleva varias ventajas. Lo difícil puede ser contar con una persona que se ofrezca a actuar como avalista. Ser avalista conlleva un riesgo, y antes de garantizar el pago de alguien hay que analizar bien las consecuencias que esto puede tener, ya que en caso de impago del prestatario, su deuda pasará a ser del avalista.