Modalidades de financiación para las pymes

Fecha de la publicación: 16.08.2018

Modalidades de financiación para las pymes

Hoy en día, si necesitas financiar tu empresa, en el mercado financiero puedes encontrar varias alternativas de financiación con diversas características. Desde los préstamos y créditos para apoyar el lanzamiento de tu negocio, hasta los productos que te permiten conseguir liquidez necesaria. Además, las entidades financieras especializadas en este tipo de crédito, ofrecen a las pequeñas y medianas empresas varias modalidades de financiación y soluciones a su medida.

Consultando la oferta de productos y servicios financieros para empresas, encontrarás términos como “leasing”, “renting”, “confirming” o “factoring”. En este artículo vamos a discutir las características principales de estos servicios financieros, tanto como sus principales diferencias.

Leasing y renting

El leasing es una fórmula de financiación a la que suelen recurrir empresas y autónomos para financiar vehículos y maquinaria comercial, hardware y software de oficina, etc. Se trata de un arrendamiento financiero que permite hacer uso del bien, sin tenerlo en propiedad. El contrato de alquiler obliga a la empresa a pagar unas cuotas mensuales dentro de un plazo definido. Al finalizar el plazo del contrato, existe la posibilidad de pagar un valor residual, y así hacerse el propietario del bien objeto del contrato de leasing.

Segunda fórmula utilizada para financiar vehículos o maquinaria, es el renting. Consiste en un contrato con el que la empresa puede disponer del bien a cambio del pago de una cuota mensual, incluso pago de seguro, revisiones y reparaciones, etc. A diferencia de leasing, el renting no ofrece la opción de compra al finalizar el contrato.

El leasing tiene la desventaja que aparece en el balance, ya que se trata de una deuda, y en el activo, como un derecho. Eso puede complicar la situación de la empresa a la hora de necesidad conseguir financiación de otra fuente. En caso de renting, el bien alquilado no sale en el balance, ya que no es una deuda sino un gasto puro que no influye la capacidad de crédito.

Confirming y factoring

El confirming y el factoring son otros dos servicios financieros que están ya bastantes presentes tanto en las entidades de capital privado como en los bancos. Son dos formas de financiación que se parecen en que con ambas se consigue adelantar los plazos de pago y cobro respectivamente.

El confirming es un servicio para el pago a proveedores que les permite cobrar la factura de forma anticipada, sin necesidad de esperar a su fecha de vencimiento. Su funcionamiento es simple. Contratando un servicio de confirming con una entidad financiera para pagar a la empresa proveedora, la financiera se encarga de adelantar el dinero de la factura a cambio de unos intereses y comisiones de gestión.

A diferencia del confirming, el factoring es un servicio de cobros. Consiste en que el cliente cede la gestión del cobro de sus facturas a una entidad especializada a cambio de unas comisiones y requisitos correspondientes. Existen diferentes modalidades de factoring, cada uno de ellos con unos requisitos y condiciones concretas.

En conclusión, la principal diferencia es que en el confirming es una gestión de pagos, es decir, dejas en manos de la entidad todos los pagos pendientes de tu negocio o empresa. En el factoring, en cambio, se trata de gestión de cobros.