Financiación directa para empresas

Fecha de la publicación: 15.05.2017

Financiación directa para empresas

Entre varias formas de financiación empresarial existe también una modalidad conocida como “direct lending“, la financiación directa. Similar a la financiación bancaria, sino concedida por los fondos privados de inversiónes. Se trata de una deuda corporativa normalmente otorgada por fondos destinados a tal efecto, y aportados por diversas entidades, entre las que destacan inversores institucionales.

Debido a los inversores privados y falta de regulación o normativa, las condiciones de estos créditos suelen ser menos restrictivas que las de un banco tradicional, puesto que los requisitos que solicitan los inversores privados para conceder el crédito a las pequeñas y medianas empresas (pymes) son menores.

Ventajas del direct lending respecto a la financiación tradicional

Como ya hemos mencionado, al contrario del sector bancario tradicional, para los préstamos del sector privado destinados a los pymes no existen restricciones ni limitaciones, lo que permite la mayor flexibilidad para adaptarse a las necesidades de la empresa en cuanto a los importes, plazos, garantías, costes, etc.

En la mayoría no es necesario contratar productos vinculados y los requisitos son mínimos, ya que no exigen ni antigüedad ni vinculaciónes para poder acceder a estos préstamos. Al contrario de los bancos, no se requiere una vinculación previa, ni la apertura de cuentas ni la contratación de otros productos.

La mayor parte del proceso se lleva a cabo online, se necesita menos tiempo para llevar a cabo todo el proceso. Así, la velocidad de concesión es más rápida que el tratamiento en banco tradicional.

Además, frente a emisiónes en el mercado, no es necesario ni publicar el destino de los fondos, ni las cuentas anuales.

¿Cuáles son los inconvenientes?

En general, los costes de los préstamos directos suelen ser más altos que los de préstamos que ofrecen a las empresas las entidades bancarias.

Dependiendo de las condiciones particulares, puede ser necesario llevar a cabo una auditoría para recibir el capital, los fondos de inversión también pueden requerir mayor cercanía con la compañía y condicionar la financiación a tener un puesto en el Consejo de Administración de la empresa prestataria. En cuanto al destino del capital prestado, suele estar reservado para proyectos de adquisición, crecimiento, reestructuración, etc.

La empresa está obligada a leer atentamente el contrato. Al ser una modalidad con condiciones excepcionales, es recomendable que la empresa que pretenda acceder al direct lending tenga claras las condiciones de la financiación al que se va a acceder.

Diversificación de los fuentes de financiación

Aunque nunca puede substituir la financiación tradicional completamente, la financiación directa (“direct lending“) representa una solución alternativa de financiación que se adapta bien a las necesidades de pequeñas y medianas empresas que buscan diversificar sus fuentes de financiación y cuentan con menores posibilidades para acceder a los préstamos ofrecidos por los bancos o financiarse a través de emisiones de bonos. Puede ser muy útil también para las empresas o aquellos negocios con proyectos de mayor riesgo o con unos niveles de endeudamiento.