Beneficios y riesgos de la hipoteca inversa

Fecha de la publicación: 30.01.2018

Beneficios y riesgos de la hipoteca inversa

¿Qué es una hipoteca inversa? Se trata de un producto financiero destinado a las personas de edad avanzada y aquellas con una discapacidad o dependencia severa. Aunque en ciertas circunstancias puede ser una alternativa interesante de financiación, tiene también sus desventajas y riesgos. Antes de pedir una hipoteca inversa, debes entender perfectamente en qué consisten los créditos de este tipo.

En general, al contrario de los préstamos hipotecarios tradicionales, en caso de las hipotecas inversas la entidad prestamista te paga dinero debido a tu vivienda puesta como garantía. El dinero prestado de esta manera (pagado en cuotas o en total) se devuelve a una fecha establecida (en algunos casos hasta al día de fallecimiento del prestatario). En el mercado existen varios tipos y modalidades de estas hipotecas.

¿A quién se puede conceder una hipoteca inversa?

Principalmente, el producto está destinado y se concede a las personas de edad mínima 65 años, que tienen una vivienda en su propiedad. No obstante, pueden ser también las personas afectadas de dependencia, o con una discapacidad severa reconocida. Además, es necesario que la vivienda haya sido tasada y asegurada contra daños.

¿Cómo funciona el cobro de la renta?

En primer lugar, el importe depende del valor tasado de tu vivienda. Cuanto más valor tenga tu inmueble, mayor será el importe disponible. Además, depende también de tu edad actual, ya que con edad más avanzada puedes conseguir importes superiores.

En cuanto a las distintas formas de obtener el dinero concedido, menos común es el pago en una única cuota. En mayoría, el prestatario recibe el dinero en las cuotas mensuales fijas. Existen también las hipotecas inversas de renta mixta, proporcionando un anticipo de capital y el resto del importe en unas cuotas periódicas.

En función del plazo, existen las hipotecas inversas temporales, que ofrecen importes más elevados, pero no aseguran una renta mensual hasta el día del fallecimiento del prestatario. Al contrario, las hipotecas inversas vitalicias (para el resto de la vida) garantizan el cobro de la renta hasta el fallecimiento del prestatario, sino ofrecen cuotas mensuales más bajas.
 

Ventajas y riesgos de la financiación inversa

La ventaja principal es que puedes, a diferencia de un alquiler, seguir usando tu vivienda mientras disfrutas de las mensualidades. Este beneficio es atractivo, ya que consigues conservar tu hogar, además del obtener efectivo para cualquier uso. Sin embargo, las hipotecas inversas son una opción correcta para ciertos propietarios, no para todo el mundo, ya que una hipoteca inversa puede convertirse en una gran pesadilla.

La desventaja más grande y un riesgo grave es que los créditos de este tipo deben ser pagados cuando el último prestatario muere o se muda fuera de la casa permanentemente (por más de 12 meses). Incluyendo un movimiento temporal en cualquier otro lugar, como la vida asistida, si tu pareja no está tu co-prestatarios, podría tener que mudarse. Y lo mismo ocurre con los niños u otros dependientes que viven en el hogar contigo. Si no pueden devolver tu préstamo, tendrán que irse.

Las hipotecas inversas funcionan mejor cuando planeas vivir en tu casa por el resto de tu vida y dejar que tus herederos vendan la casa después de tu muerte, ya que los herederos no deben más que el valor tasado de la casa, aunque si hayas prestado más de lo que vale actualmente. Pero lo más importante para evitar problemas es tener preparado un plan para el futuro. Una vivienda alternativa para sobrevivientes, un seguro de vida que pueda pagar la hipoteca sin perder la casa, etc.