Ahorra con seguros vinculados a tu crédito

Fecha de la publicación: 17.07.2018

Ahorra con seguros vinculados a tu crédito

Al contratar una hipoteca o un préstamo personal a través de un banco, a menudo se incluye una serie de vinculaciones. Te pueden pedir abrir una cuenta corriente en la entidad, domiciliar tu nómina, contratar una tarjeta o un seguro. Los seguros vinculados sirven de garantía a la entidad bancaria en caso que no puedas seguir pagando tus mensualidades. Por esto, algunos bancos exigen la contratación de varios tipos de seguros. Normalmente, la contratación de productos adicionales al final encarecerá el coste del préstamo. No obstante, con algunas vinculaciones puedes ahorrar en intereses y reducir el coste total de tu crédito.

¿Son obligatorias las vinculaciones?

De hecho, excepto el seguro contra incendio, ningún otro seguro es obligatorio legalmente. Aunque es cada vez más común contratar un seguro de hogar más complejo (incendio, inundación, robo, etc.), la ley únicamente exige la contratación de un seguro contra incendio a la hora de abrir una hipoteca. El resto de las vinculaciones que piden los bancos no son obligatorias, así pues suelen exigirlas a cambio de un tipo de interés más bajo. Es decir, los productos vinculados pueden hacer que se rebaje el tipo de interés aplicado, así como el coste total de tu crédito. Por lo que, en algunos casos, puede ser rentable contratarlos.

¿Qué productos vinculados elegir?

La mayoría de los bancos ofrece un tipo de interés más bajo a cambio de contratar un seguro vinculado al crédito. A parte del seguro de hogar obligatorio, un seguro de vida es lo mínimo que exige la mayoría de las entidades bancarias. Este producto sirve para asegurar el cobro del préstamo en caso de fallecimiento. Su coste depende en gran medida de factores como la edad, la profesión y el estado de salud del asegurado.

Calcula el importe de cada mensualidad tanto con la contratación de productos vinculados como sin ellos. Esto te ayuda a conocer si es rentable. Si no quieres vincularse al banco, es recomendable recurrir a las vinculaciones solo cuando contratarlas suponga reducir el coste total de tu préstamo. Evita aquellos productos que no te dan mejores condiciones.

Consecuencias de rechazar las vinculaciones

Como hemos mencionado, los bancos no pueden obligarte a contratar un producto vinculado para concederte un crédito. Por lo tanto, las principales entidades bancarias comercializan créditos “bonificados”. El crédito bonificado es aquel en el que el tipo de interés se reduce con la contratación de otros productos que ofrece el banco. En el caso de no contratar el producto asociado, el tipo de interés del préstamo aumentará.

Otra opción que tiene el banco es la de no concederte la financiación. Al analizar los riesgos con su propio método, el banco puede determinar que no eres un cliente solvente y el reembolso de crédito no está garantizado, obligándote a aportar un aval o un seguro. Si no estás de acuerdo, el banco te informará que no eres apto para obtener crédito.

Créditos al consumo sin vinculaciones

Si no has conseguido mejores condiciones por contratar productos adicionales propuestos por la entidad bancaria, a través de internet puedes encontrar préstamos personales sin ninguna vinculación, disponibles en cuestión de minutos. A menudo, las entidades prestamistas del capital privado conceden préstamos personales bajo condiciones mejores a las bancarias, sin pagar comisiones ni contratar productos vinculados.